Semáforos auto-organizantes [TBT]

Hacia fines de 2004, tenía los primeros resultados sobre simulaciones de semáforos auto-organizantes. Los iba a presentar en un póster en la primera conferencia europea de sistemas complejos en Turín. Poco antes, subí un borrador al arXiv. De ahí, Philip Ball lo vio y me contactó, pidiendo una entrevista para una historia que necesitaba entregar al día siguiente. Y así fue cómo mi trabajo llegó a News@Nature (Nature es una de las revistas de mayor prestigio en ciencia).

A los pocos días, llego con toda mi chutzpah a Turín (que se estaba preparando para sus olimpiadas invernales), y resulta que ya había corrido el chisme de la cobertura de mi trabajo en News@Nature. En la conferencia también estuvo Dirk Helbing, con quien quería platicar porque tenía otro proyecto similar de regulación de semáforos y yo tenía intenciones colaborar con su grupo, entonces en Dresden. Pues se enojó porque andaba publicando resultados preliminares. Por lo que me contó, le preocupaba que después dijeran que sus resultados no eran novedosos porque ya se habían publicado, aunque era una nota sobre trabajo preliminar. En fin, Dirk no guardó rencor, hemos coincidido en varios eventos desde entonces y en 2015 publicamos un artículo juntos sobre el efecto «lento es más rápido» (pero esa es otra historia…)

Hubo cobertura en varios medios internacionales, e.g. Página 12, un boletín de la ACM, etc. Me encontré una entrevista semi-amarillista publicada en la revista francesa Science et Vie:

Presenté mis resultados al Ministro de Transporte de Bruselas, en ese entonces Pascal Smet. Les gustó y me pidieron una simulación más realista, la cual implementó Seung Bae Cools para su tesis de licenciatura. Regresamos con los resultados positivos al ministro Smet, y aunque dijo que sería bueno avanzar con un proyecto piloto, no hubo avances. La política es más complicada que la ciencia.

En la Rue de la Loi/Wetstraat (Bruselas) que simulamos de manera realista.
Foto: Herman Ricour

Cuando defendí mi doctorado (mayo 2007), la universidad publicó un comunicado de prensa, y hubo una nueva ola de atención en medios. Le preguntaron al ministro Smet que para cuándo el proyecto piloto. Finalmente me contactaron, pero yo ya andaba en Boston de posdoc. Les sugerí que hiciéramos el piloto a distancia, que tuviéramos una videoconferencia, pero fue lo último que escuché de ellos.

¿Cuándo podemos llamar a un sistema auto-organizante? [TBT]

La Conferencia Europea de Vida Artificial en 2003 fue en Dortmund, Alemania. Presenté una plática sobre redes booleanas aleatorias (otra historia), y un póster sobre las bases de mi doctorado en sistemas auto-organizantes (disponible en https://arxiv.org/abs/nlin/0303020 ).

Junto con Francis Heylighen, después de analizar varios trabajos sobre sistemas auto-organizantes, escribimos que la auto-organización, más que una clase de sistemas, es una manera de observar a los sistemas, con ventajas y desventajas.

Usamos un ejemplo donde el mismo sistema se puede ver como organizante o disorganizante, dependiendo de la escala y a la que se observe:

Ha sido uno de mis trabajos más citados. Este texto fue la base para el capítulo 3 de mi tesis. La versión más actualizada de estas ideas está en «Guiding the Self-Organization of Cyber-Physical Systems«.

Mi Camino al Doctorado: Episodio IV [TBT]

En el otoño de 2005 fuimos a la Universidad de Granada: Nadya para un semestre de intercambio, yo aprovechando para visitar el grupo de J.J. Merelo y seguir avanzando con mi tesis.

Un gran valor adicional a todo lo que aprendí durante mi doctorado fue la oportunidad de embeberme en distintos modos de vida, lo cual te transforma, en mi caso ampliando mis perspectivas.
Si tantas personas viven de manera diferente, esto implica que no hay una manera «verdadera» de vivir, sino varias. Lo mismo aplica para muchos otros temas científicos y filosóficos: hay muchas verdades que tienen que convivir.


De regreso a Bruselas, ya empezábamos a planear lo que seguiría del doctorado. Me gradué en mayo de 2007 y en junio nos mudamos a Boston para una estancia postdoctoral.
El doctorado me dió muchísimo, y tengo que agradecer principalmente a Nadya, quien me acompaño y apoyó en cada etapa. También agradezco a mi familia, profesores, compañeros, amigos y a todos los que contribuyeron a que las condiciones se dieran para esta fase crucial en mi formación como investigador. 


//fin

Mi Camino al Doctorado: Episodio III [TBT]

Bruselas fue un lugar con muchas ventajas académicas y culturales. Mezcla de culturas, no me sentía viviendo en Bélgica, sino en Europa. Un par de horas en tren y ya estás en otro país.

Además de los colegas en el Centrum Leo Apostel (CLEA) de la Vrije Universiteit Brussel (VUB) , interactuaba con otros estudiantes y asistía a seminarios del laboratorio de inteligencia artificial (Luc Steels) y en la Université Libre de Bruxelles (ULB) con el suyo (IRIDIA, Marco Dorigo y Hugues Bersini) y su centro de dinámica no lineal (CeNoLi, Gregoire Nicolis, Ilya Prigogine falleció poco después de que yo llegara).

Tenía la intención de continuar mi trabajo de licenciatura y maestría en ciencias cognitivas, pero pronto me di cuenta de que podría ser demasiado subjetivo y cambié de tema a sistemas complejos en general y sistemas auto-organizantes en particular. En paralelo seguí desarrollando trabajos en redes booleanas aleatorias que había iniciado en Sussex.

Hubo muchas oportunidades de ampliar horizontes en viajes académicos  y turísticos. Aprendimos neerlandés, poquito japonés, palabras de turco, árabe y farsi.

Nadya entró a estudiar vrije kunsten (artes libres, pintura) en Sint-Lukas Hoogeschol. Gracias a su programa Erasmus, fuimos a vivir un semestre a Granada.

//continuará…

Mi Camino al Doctorado: Episodio II [TBT]

A mediados de 2002, aún sin haber terminado la maestría, pero ya habiendo decidido que haría el doctorado en el Centro Leo Apostel de la Vrije Universiteit Brussel con Francis Heylighen, fui a un taller a Bruselas que organizó Francis. Aproveché para llevar equipaje… y de una vez me inscribí al doctorado.
De regreso en Inglaterra, empezamos a tramitar nuestras visas. Nuestra condición al parecer era inédita: mexicano casado con rusa aplicando en el Reino Unido para visa de residente en Bélgica.


Cuando llevamos nuestros papeles en ~junio a la embajada belga, nos aseguraron que las visas estarían listas antes de que vencieran nuestros permisos de residencia británicos (por ahí de noviembre).
Después de un par de meses sin noticias, ya con la maestría terminada y casi las maletas empacadas, averigüé que apenas les habían llegado nuestros documentos a Bruselas para su revisión. Me quejé con el embajador, finalmente pude hablar por teléfono con quien tomaría la decisión sobre nuestras visas en Bruselas. Me dijo que no podía darle la visa a Nadya si yo no estaba inscrito en la universidad. (el camino «normal»: el esposo va a Bélgica, se inscribe, se registra en la comuna, obtiene su tarjeta de identidad y sólo después aplica para las visas de sus familiares, una vez que la policía revisa que donde vive los puede recibir… esto a veces tomaba más de un año ). Ah, ¡pero yo ya estaba inscrito en la universidad! Muy bien, aquí tienen sus visas (un par de días antes de que venciera nuestra residencia británica).  Este episodio fue uno de los más motivantes para que uno de los capítulos de mi tesis doctoral fuese sobre «burocracias auto-organizantes».
Listos para viajar, aprovecharíamos el tren Eurostar de Ashford International directito a Bruxelles-Midi/Brussel-Zuid. Pero justo antes de nuestro viaje, una tormenta como no habíamos visto se llevó toda la «playa» y cerraron el Eurostar. Nos mandaron en camión y ferry. 


El problema: Nadya no tenía visa para Francia, sino para Bélgica: ¿la dejarían entrar? Revisaron por encimita y no hubo problema. 8 horas después llegamos a la estación de tren de Bruselas: ya bájense. ¿y quién va a revisar nuestros pasaportes? Tuvimos que entrar a la estación, buscar a oficiales de migración (que afortunadamente estaban ahí, aunque no hubiese servicio de Eurostar), para que nos sellaran la entrada.

Bienvenidos a la tierra del chocolate, waffles y cerveza (que ni bebo, entonces me quedé con doble chocolate).

//continuará…